Del ajiaco a la gallina criolla: la gastronomía de Zipacón es auténtica, caliente y profundamente cundinamarquesa. Estos son los cinco platos que no puedes perderte en tu visita a la Villa Cultural de Cundinamarca.
Zipacón es un municipio de clima frío, y su cocina lo refleja: platos calientes, contundentes y hechos con productos de la tierra. Los ingredientes que definen la mesa local vienen directamente de las fincas del municipio y de los mercados campesinos de la región: papa criolla, maíz, gallina de corral, queso fresco y hierbas aromáticas.
Estos son los cinco platos que debes buscar cuando visites la Villa Cultural de Cundinamarca.
1. Ajiaco santafereño
El ajiaco es el plato más representativo de la cocina del altiplano cundinamarqués. Se prepara con tres tipos de papa —papa pastusa, papa criolla y papa sabanera—, pollo, mazorca de maíz y la hierba infaltable: las guascas. Se sirve humeante, acompañado de crema de leche, alcaparras y aguacate. En el frío de Zipacón, un plato de ajiaco es mucho más que comida: es abrigo.
2. Gallina criolla
La gallina criolla es quizás el ingrediente más valorado de la cocina campesina zipaconeña. Criada en libertad en las fincas del municipio, tiene una carne más firme y sabrosa que la de granja industrial. Se prepara en sancocho, en pepitoria o simplemente sudada con papa y cilantro. La diferencia de sabor es inmediata para quien la prueba por primera vez.
3. Tamal de maíz
El tamal cundinamarqués es una preparación festiva y generosa. La masa de maíz con carne de cerdo o pollo, arvejas, zanahorias y papa, envuelta en hoja de plátano y cocinada al vapor durante horas, es el desayuno de los domingos y las mañanas de mercado en Zipacón. Va acompañado de chocolate caliente y pan.
4. Pan de maíz
El pan de maíz es el amasijo más representativo de Zipacón. Elaborado artesanalmente con harina de maíz, queso, huevos y mantequilla, se vende en panaderías y tiendas campesinas del centro urbano. Comerlo recién sacado del horno, con café o chocolate, es uno de los pequeños placeres obligados de la visita.
5. Postres con bocadillo y uchuva
La repostería local aprovecha dos productos icónicos de la región: el bocadillo de guayaba y la uchuva, una fruta andina de sabor agridulce. Ambos aparecen en dulces caseros, mermeladas y postres del almuerzo campesino. La uchuva también se consume fresca como snack en las caminatas por las veredas de Zipacón.
¿Dónde comer estos platos en Zipacón? Pregunta en el parque central por restaurantes campesinos locales o busca las casas que ofrecen "menú del día". La comida más auténtica generalmente está donde no hay letrero.

