Laguna de Pedro Palo: la laguna sagrada muisca a un paso de Zipacón
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Laguna de Pedro Palo: la laguna sagrada muisca a un paso de Zipacón

Una reserva natural de bosque subandino, leyenda indígena y 39 especies de aves, en la vereda Catalamonte de Tena

A menos de dos horas de Bogotá y muy cerca de Zipacón, la Laguna de Pedro Palo es la mayor reserva hídrica de la provincia del Tequendama. Su nombre original muisca es Tenasucá, y los chibchas la consideraban sagrada. Te contamos qué esperar, cómo llegar y qué no puedes hacer.

Laguna de Pedro Palo: la laguna sagrada muisca a un paso de Zipacón

A pocos kilómetros de Zipacón, en la vereda Catalamonte del municipio de Tena, existe una laguna que los muiscas llamaban Tenasucá y consideraban sagrada. Hoy la conocemos como la Laguna de Pedro Palo, la mayor reserva hídrica de la provincia del Tequendama y uno de los rincones naturales más significativos del occidente cundinamarqués.

Si planeas visitar Zipacón, esta laguna es una excursión obligada para quienes quieren combinar naturaleza, historia indígena y ecoturismo responsable.


Una laguna con historia de 1783

La Laguna de Pedro Palo no es solo hermosa: tiene peso histórico. En 1783 fue escenario de los primeros viajes de la Real Expedición Botánica, la célebre empresa científica que José Celestino Mutis dirigió para catalogar la flora del Nuevo Reino de Granada.

Además de esa huella colonial, la laguna guarda un legado mucho más antiguo: los muiscas la llamaban Tenasucá y es considerada la única laguna sagrada de esa cultura localizada en tierras bajas —a diferencia de lagunas de páramo como Guatavita. A su orilla oriental, centenares de piedras simétricas fueron dispuestas en lo que los investigadores creen fue el sitio de recreo del Zipa y su corte.


El ecosistema: bosque subandino con robles centenarios

La laguna es casi circular y está rodeada de dos paisajes bien distintos. Por el costado oriental sobrevive parte del bosque tropical andino original; el resto de la orilla fue intervenido por fincas con maíz, leguminosas y ganado.

El ecosistema predominante es el bosque subandino, con 68 especies botánicas identificadas. Destacan:

  • Robles (Quercus humboldtii)
  • Cedros (Cedrela montana)
  • Nogales (Juglans neotropica)
  • Encenillos (Weinmannia tomentosa)
  • Helechos arbóreos (Cyathea sp.)
  • Yarumos (Cecropia sp.)

La temperatura promedio en la zona es de 16°C, lo que explica el microclima de bosque de niebla que envuelve el lugar.


Las aves: 39 especies y un colibrí en peligro global

La Asociación Bogotá de Ornitología tiene registradas 39 especies de aves para la zona, lo que convierte a la reserva en un punto interesante para el birdwatching.

La especie estrella es el Colibrí Inca Negro (Coeligena prunellei), catalogado En Peligro a nivel global. Su hábitat son precisamente los robledales subandinos como los de Pedro Palo, y los esfuerzos de conservación de la red de reservas privadas que rodean la laguna son fundamentales para su supervivencia.


Cómo llegar desde Zipacón

La Laguna de Pedro Palo está en el municipio de Tena, a unos 20 minutos en carro desde Zipacón.

Desde Bogotá, el recorrido toma aproximadamente dos horas por la Autopista Sur hasta Tena, y de allí al punto de ingreso en Patio Bonito. Desde ese punto el recorrido a pie es de aproximadamente 7 km.

Importante: el ingreso requiere autorización previa de la Alcaldía de Tena. Son ellos quienes coordinan el transporte hasta el punto de inicio. Contacta la alcaldía antes de ir para confirmar disponibilidad y condiciones.


Qué puedes y qué no puedes hacer

La Laguna de Pedro Palo es una Reserva Natural Regional declarada por la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca), lo que implica restricciones claras que hay que respetar:

Sí puedes:

  • Contemplar el paisaje y la laguna (desde una distancia de unos 200 metros)
  • Avistamiento de aves
  • Fotografía
  • Caminar por los senderos habilitados

No puedes:

  • Bañarte en la laguna — las bajas temperaturas del agua pueden causar calambres graves
  • Acampar junto a la laguna — el guardabosques está autorizado para sacarte del lugar
  • Ingresar sin autorización previa

La leyenda de Kana, el dios del rayo

Como toda laguna muisca que se respete, Pedro Palo tiene su leyenda. Una india embarazada pescaba en la orilla cuando su anzuelo enganchó un sapo —animal sagrado de los chibchas. En ese instante se desató una tempestad y un rayo mató a la mujer. Su hijo nació en ese momento y fue criado por el sapo en el fondo de la laguna.

El relato sigue con el niño que crece, trepa al cielo con cuerdas de hilo, envenena al dios del trueno Kana y asume su lugar. Por eso, cuenta la leyenda, cuando truena sobre el Tequendama, es el hijo de la pescadora que reina.


Antes de ir: lista de equipaje

  • Ropa de capas (la temperatura baja con rapidez en el bosque)
  • Botas de senderismo o zapatos impermeables
  • Repelente de insectos
  • Botiquín básico
  • Linterna (por si el recorrido se extiende)
  • Cámara o binoculares para las aves
  • Todos los alimentos que vayas a consumir — no hay tiendas en el sendero
  • Bolsa para llevar tu basura de vuelta

Una parada en Zipacón primero

Si vas a visitar la Laguna de Pedro Palo, tiene todo el sentido pasar el día o el fin de semana en Zipacón. Desde allí tienes acceso a alojamientos rurales, restaurantes con cocina campesina y otros atractivos del occidente cundinamarqués. Consulta nuestra guía completa de qué hacer en Zipacón para armar el itinerario perfecto.