El Museo del Disco de Zipacón: el primero en Latinoamérica
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El Museo del Disco de Zipacón: el primero en Latinoamérica

En la Casa de Cultura de Zipacón descansa una colección que nació de la generosidad de García Márquez, Otto de Greiff y Belisario Betancourt

En 1995, el periodista y melómano Carlos Pinzón Moncaleano inauguró en Zipacón el primer museo del disco de Latinoamérica y el quinto en el mundo. Hoy puedes escuchar grabaciones de Enrico Caruso, discos de 78 rpm y la primera grabación del Himno Nacional — y tocarlos con tus propias manos.

En la mayoría de los museos del mundo hay un letrero que lo prohíbe todo: no fotografiar, no tocar, no acercarse demasiado. En el Museo del Disco «Carlos Pinzón» de Zipacón, ese letrero no existe. Sus colecciones están ahí para ser escuchadas, tocadas y vividas.

Eso lo convierte en un lugar singular. Y su historia, en una de las más interesantes del patrimonio cultural cundinamarqués.

Carlos Pinzón Moncaleano: el hombre detrás del museo

Todo comenzó con un periodista, melómano y gestor cultural llamado Carlos Pinzón Moncaleano. Con raíces en Zipacón, Pinzón dedicó décadas a la comunicación y a la música, acumulando una colección de discos y equipos de audio que se fue convirtiendo en algo más que una afición personal.

El 15 de julio de 1995, esa colección se abrió al público en la Casa de Cultura del municipio. Nació así el primer museo del disco de Latinoamérica y el quinto en el mundo.

El pueblo le rinde homenaje en su calle principal con dos obras que llevan su nombre: la concha acústica y el museo que hoy visitan turistas de todo el país.

Una colección donada por los grandes de la cultura colombiana

Desde el principio, el proyecto convocó generosidad. Los primeros objetos llegaron como donaciones de amigos cercanos a Pinzón: Otto de Greiff, el más influyente crítico musical del país; Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura; Belisario Betancourt, expresidente de Colombia; Jaime Llano González; Fernando Gómez Agudelo, y otros melómanos y gestores culturales.

En 2016, la colección de curiosidades discográficas se convirtió oficialmente en museo sonoro, con dos salas de exhibición abiertas al público.

Qué hay en el museo

La historia de la grabación, pieza por pieza

La primera sala recorre la historia cronológica de la industria discográfica desde sus orígenes en Alemania. El objeto más antiguo es un disco de la Victor Talking Machine Company, fundada por el alemán Emil Berliner — inventor del disco de vinilo — tras una disputa legal con su propio sello, la Deutsche Gramophone, creada en 1898.

El disco suena a 78 revoluciones por minuto, está impreso por una sola cara y es uno de los primeros que se fabricaron bajo ese sello.

Las primeras grabaciones de Enrico Caruso

Una de las joyas del museo son las primeras grabaciones del tenor italiano Enrico Caruso, hechas el 18 de marzo de 1902 en un estudio improvisado dentro del hotel Statz de Milán. Fred Gaisberg, antiguo asistente de los hermanos Berliner, viajó a Italia para capturar su voz. Caruso aceptó a cambio de 200 libras esterlinas y grabó diez arias de ópera en discos de 10 pulgadas.

También están presentes el violinista austriaco Fritz Kreisler, la Sinfonía N.° 3 de Beethoven grabada en LP por Columbia Records en 1948, la alocución del Rey Jorge VI durante la Segunda Guerra Mundial y obras de Bach, Mozart, Tchaikovsky, Bartók y Stravinsky.

Sellos colombianos y el Himno Nacional

La sala cierra con firmas colombianas como Fuentes, Sonolux y Codiscos — los sellos que definieron la música popular del país durante el siglo XX. Entre las piezas más emotivas del recorrido: la primera grabación del Himno Nacional y antologías poéticas en la voz de Víctor Mallarino y León de Greiff.

Un museo para escuchar, no solo para ver

La política del Museo del Disco es inusual en el mundo del patrimonio: los objetos no están protegidos detrás de vitrinas. Los visitantes pueden tocarlos. Los discos se pueden escuchar.

Esa decisión es intencional. La música no es un objeto de contemplación: es algo que se vive. Y en este museo, fundado por un melómano que entendía eso mejor que nadie, la experiencia auditiva es parte esencial del recorrido.

Cómo llegar

El Museo del Disco «Carlos Pinzón» está ubicado en la Casa de Cultura de Zipacón, en el casco urbano del municipio. Zipacón está a 50 km de Bogotá — aproximadamente 90 minutos en carro por la vía Mosquera-Facatativá.

El museo hace parte de un circuito cultural que incluye la Capilla Doctrinera San Antonio de Padua, la Estación del Ferrocarril y la Sala de Música Guillermo Uribe Holguín — todo en el mismo casco histórico.