A pocos kilómetros del casco urbano de Zipacón se levanta el Cerro Manjuy, a 3.200 m de altura. Sus faldas guardan bosque de niebla andino, tramos de los antiguos Caminos Muiscas y las mejores vistas panorámicas del occidente de Cundinamarca. Aquí todo lo que necesitas saber para subir.
Cerro Manjuy: el mirador natural de Zipacón
El Cerro Manjuy es el punto más alto del corredor entre Zipacón, Facatativá, Anolaima y Albán, con una cota máxima cercana a los 3.200 m sobre el nivel del mar. Desde su cumbre —donde se distinguen las antenas de telecomunicaciones nacionales e internacionales que lo usan como estación repetidora— se abre una vista panorámica que abarca la Sabana de Bogotá hacia el oriente y las cuencas del Magdalena hacia el occidente.
El cerro hace parte del Distrito de Manejo Integrado (DMI) Salto de Tequendama – Cerro Manjui, área protegida bajo la administración de la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca), lo que garantiza la conservación de su cobertura vegetal.
El bosque de niebla en las faldas
Antes de llegar a la zona de antenas, la ruta atraviesa el bosque de niebla andino que caracteriza las faldas del cerro. Este ecosistema —reconocible por la alta nubosidad, los musgos que cubren cada rama y los "túneles" de vegetación que forman las especies nativas— es uno de los atractivos más valiosos del recorrido. La humedad constante y la neblina que sube desde los valles crean condiciones únicas para la fauna y la flora del bosque altoandino cundinamarqués.
En las zonas bajas del ascenso también se encuentran restos de la hacienda que existía antes de que el área fuera declarada zona protegida, otro testimonio de la historia rural de la región.
Caminos Muiscas y Panches
El territorio del Cerro Manjuy fue zona de tránsito de los pueblos Muisca y Panche, que lo habitaron y lo consideraron un lugar sagrado, conocido como IE-Sua. Al descender desde la cima, los caminantes pueden encontrar tramos de los antiguos Caminos Reales que conectaban las tierras altas de la Sabana con las tierras cálidas del Magdalena, los mismos que hoy se recorren como rutas de senderismo histórico.
El nombre "Manjuy" (también escrito Manjui) tiene origen en vocablo aborigen; según estudios etnohistóricos, habría sido adoptado por grupos indígenas que llegaron al altiplano cundinamarqués y que recordaron en este cerro los paisajes de sus territorios de origen.
La ruta
La ruta más documentada para ascender al Cerro Manjuy desde la zona de Zipacón parte del costado oriental del cerro, conectando con los caminos rurales que descienden hacia el municipio. Desde Facatativá —el acceso más documentado en plataformas como AllTrails y Wikiloc— la ruta tiene aproximadamente 16,3 km de longitud, con un desnivel acumulado de 840 m y una duración estimada de 6 a 6,5 horas. AllTrails la clasifica como difícil.
El camino combina tramos de vía destapada, senderos estrechos con escaleras naturales de roca y vegetación, y zonas de páramo en la parte alta.
Importante: El Cerro Manjuy no cuenta con infraestructura turística oficial. No hay guías certificados en el municipio ni señalización formal en los senderos. Se recomienda ir acompañado de alguien que conozca el camino o llevar el track descargado previamente.
Qué tener en cuenta antes de subir
- Nivel físico requerido: Alto. La ruta es exigente en pendiente y longitud.
- Clima: El bosque de niebla puede estar cubierto en cualquier época del año. Llevar ropa impermeable es indispensable.
- Hidratación y alimentación: No hay puntos de abastecimiento en la ruta. Llevar agua y comida para todo el recorrido.
- Hora de salida: Madrugar es clave. El ascenso es más seguro con luz natural y la neblina suele ser más densa al mediodía.
- Temporada seca: Los mejores meses para intentar el ascenso con clima más despejado son enero-febrero y julio-agosto, aunque en las faldas siempre hay nubosidad.
Cómo llegar al punto de partida desde Zipacón
Desde el parque principal de Zipacón se puede tomar el camino rural hacia el flanco oriental del cerro. La distancia desde el casco urbano varía según el punto de acceso al sendero. Algunas personas arrancan directamente desde el municipio a pie; otras contratan transporte rural (mototaxis o pick-up) para acortar los primeros kilómetros de vía destapada.
Si vienes desde Bogotá, Facatativá es otro punto de acceso habitual: desde allí se sigue por el antiguo camino hacia Zipacón y se desvía hacia el flanco oriental del Manjuy.
Fuentes: AllTrails (ruta MTB Facatativá – Cerro Manjuy); Wikiloc (rutas Anolaima – Cerro Manjui – Zipacón); Facatativá Te Amo / documentación histórica del Cerro Manjuy; Resolución Ministerio de Ambiente 2019 – Patrimonio Natural Salto de Tequendama.
Ubicación
4.80222, -74.39262
Llega a través de Waze →
